Hay recetas que tienen algo especial porque nos transportan directamente a un momento, un aroma o una persona. Estas masitas de leche son una de esas recetas para mí. Son una receta de mi mamá, de esas que siempre estaban presentes en casa y que todavía hoy sigo haciendo porque son simples, ricas y reconfortantes.
Se preparan en unos minutos, son ideales para cocinar con chicos y quedan perfectas para acompañar un té, un café o simplemente para disfrutar a cualquier hora del día. Además, se conservan muy bien en latas o frascos durante varios días.
Ingredientes
250 g de harina común 0000, 60 g de manteca a temperatura ambiente, 45 g de azúcar blanca común, 7 g de polvo de hornear, 1/2 cdta de vainilla, 1 yema de huevo, 80 ml de leche a temperatura ambiente, 1/2 cdta de sal.
Preparación
Batir la manteca con el azúcar y la yema. Incorporar la vainilla y luego la leche. Tamizar la harina junto con la sal y el polvo de hornear e incorporar a la preparación hasta formar un bollo. Si queda muy blando, llevarlo a la heladera durante 15 a 20 minutos.
Cortar el bollo y formar cilindros. Luego cortar porciones de aproximadamente 4 a 5 cm y acomodarlas en placas, dejando espacio entre sí.
Llevar a horno precalentado a 180 grados durante 10 a 12 minutos.
Retirar, dejar enfriar y espolvorear con azúcar impalpable.
Para disfrutar
Son de esas masitas sencillas que nunca fallan. Perfectas para acompañar un rico té o café y para compartir en familia.
Se conservan muy bien en latas o frascos durante 4 a 5 días.